¿Por qué son tan comunes las lesiones en la cadera de los ‘Runners’?

Las lesiones de cadera de los “Runners” soportan mucha tensión y, al practicar deporte, una mala postura o un terreno inestable pueden desembocar en problemas para el corredor.

La anatomía de la cadera, al ser excéntrica con respecto a la columna, nos permite andar. Sus propias características hacen que se concentre una gran tensión en su centro, y una sobrecarga en esa zona puede provocar lesiones. También influye la edad, el peso, la falta de entrenamiento o de flexibilidad, el deporte que se practica o la superficie en que se hace.

Las lesiones más frecuentes en la cadera pueden ser por desgaste o debido a una caída o golpe, y se dividen en agudas o crónicas. Dentro de las primeras se engloban, por ejemplo, las roturas fibrilares que pueden tratarse mediante reposo, analgésicos y tratamiento de rehabilitación. Las más problemáticas son aquellas que son crónicas y son más difíciles de tratar ya que aparecen de forma lenta y progresivamente pueden aumentar en intensidad. Estas lesiones en esa zona son una pesadilla para los corredores, ya que su curación suele ser larga.

 Las lesiones son el mayor enemigo de cualquier deportista. En el caso de los corredores, las roturas y las lesiones de cadera pueden ser una lesión en el “running” grave, principalmente porque su recuperación implica un periodo de tiempo muy largo. Junto con las lesiones en la rodilla y las lesiones en los pies, el dolor de cadera es otra de las peores lesiones a la hora de practicar “running”.

El “running” es un deporte de alto impacto debido a la repetición del movimiento de zancada, las caderas están sometidas a un insistente estrés que puede provocar dolores en los corredores. Las bursitis trocantérea es una de las lesiones que aparece en las caderas debido al constante estrés del “running”.

La bursitis trocantérea del corredor

La bursitis trocantérea es el nombre del  principal dolor en la cadera por el “running”. Sin embargo, no se trata sólo de una lesión propia de los corredores. Es una lesión típica de deportes en los se realizan movimientos repetitivos en esta zona (como ocurre al correr o al andar en bici). Se produce principalmente al inflamarse la bursa, que es como una bolsita o saco que contiene líquido y que se encuentra entre los músculos, los tendones y los huesos.

Sintómas de la bursitis trocantérea

Los principales síntomas de esta lesión en la cadera común entre los corredores son los siguientes:

  • Dolor en la parte superior externa del muslo (es decir, en la zona de las cartucheras o donde está la cara lateral de la cadera).
  • El dolor aumenta con el tacto o con la presión
  • Al caminar cuesta arriba, subir escaleras o practicar running la intensidad del dolor aumenta.
  • El dolor puede irradiarse a los glúteos y al muslo.
  • Enrojecimiento en la zona de la cadera.

Es posible confundir los síntomas de esta lesión con la la tendinitis del glúteo, ya que el dolor de ambas lesiones que producen es similar.

El tratamiento de la bursitis trocantérea depende del grado de la misma o de que existan otras causas que hayan influido en su aparición. Por regla general,  la mayoría de corredores no requiere tratamiento quirúrgico. Generalmente el médico especialista  al diagnosticarla te dirá el tratamiento más adecuado que puede combinar reposo, antiinflamatorios y fisioterapia.

Como siempre, la mejor arma contra las lesiones está en la prevención. Por ello, para alejar esta  lesión en la cadera típica del running lo mejor es realizar un buen calentamiento y estiramientos que preparan la musculatura para la actividad deportiva.

Es muy importante saber cual es tu tipo de pisada, para así poder evitar estas lesiones.

Los “runners” deberían hacerse un estudio biomecánico de la pisada. Este no sólo nos sirve para saber cómo se pisa o qué tipo de zapatillas se deben comprar o, incluso, si se necesitan plantillas y no se estaba al tanto. También, ayuda a prevenir posibles lesiones y a correr de una manera más eficiente.

En un estudio biomecánico de la marcha se estudian conceptos como desplazamientos del centro de presiones, estabilometría (estudio del equilibrio), asimetrías, evolución del centro de presiones durante la dinámica del paso, estudio cinemático de la carrera, o sea tiempos de vuelo, tiempos de apoyo, posibles dismetrías, desplazamientos angulares y velocidades, entre otros.

 Os recordamos cómo identificar el tipo de pisada:

Pronador: 

Es la pisada más habitual, los corredores pronadores tienden a correr con las piernas más juntas, y pisando con la parte más interna del pie, que es la que recibe todo el peso. El pie es plano y la huella refleja toda la planta del pie. Se mete el tobillo hacia dentro, lo que significa que el empuje es hacia el interior del pie al momento de apoyarse. Esto puede ocasionar torceduras en pie y rodilla. El desgaste en la suela se presenta en su borde interno.

Supinador:

Es el caso opuesto al pronador. El pie es cavo, se observa el apoyo del talón y de la parte delantera del pie, mientras que en el centro sólo verás una línea más fina. Los supinadores desgastan la zapatilla no solo en la zona del talón sino también a lo largo de los bordes externos. Los pies con supinación severa tienden a ser bastante más rígidos y no pueden absorber el impacto al igual que ocurre con los pronadores.

Neutral:

La pisada es plana. La huella es la más común, con apoyo delante, en el talón y en el medio. La pisada es recta y así se distribuye mejor el peso. El apoyo del pie se distribuye de manera uniforme, tanto en la parte externa, como interna del pie.

 

 

By | 2019-04-16T10:51:11+00:00 abril 16th, 2019|FITNESS CICLISMO Y RUNNING, Style|0 Comments

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